viernes, 7 de diciembre de 2012

Javier Salvo: El teatro amateur está viviendo un impulso a través del asociacionismo


Javier Salvo, fundador y miembro activo de Gabalzeka Teatro, uno de los grupos más veteranos de la Comunidad Foral con 40 años a sus espaldas, acaba de lograr todo un hito al publicar el primer libro específico sobre teatro amateur del que se tiene constancia en Navarra

TAFALLA. Salvo, licenciado en Antropología Social y Cultural, condensa en este libro, titulado Aproximación etnográfica a un grupo de teatro local, los 40 años de historia de este grupo amateur a la par que evidencia uno de los valores propios de esta actividad, su enraizamiento en la sociedad.

¿Como impulsor de la Federación de Teatro Amateur de Navarra considera este libro clave a la hora de revitalizar el teatro en Navarra?

No sé si va a servir para revitalizar, pero sí para dar a conocer qué es el teatro desde dentro, toda la complejidad que tiene la labor que desarrollamos los grupos amateur o cómo nos tenemos que enfrentar al hecho teatral con pocos recursos. Considero que es la sociedad la que necesita conocer el trabajo que desarrollamos los grupos, de ahí el libro.

¿En qué términos ha planteado el trabajo? Porque plasmar la actividad teatral en un libro debe ser complejo.

Pues sí, sobre todo porque me faltaban páginas para explicar la actividad teatral en todas sus vertientes. Además, un grupo como Gabalzeka Teatro, que tiene 40 años de experiencia, ha desarrollado muchas labores a parte de lo que es crear y construir obras de teatro. También hemos trabajado por la difusión , trayendo grupos desde el principio cuando no había programación teatral, hemos desarrollado también una labor formativa, de difusión, de reivindicación del espacio teatral, etc. A todo esto se suma, además, que en el ámbito local somos el único espacio que hay de relación con el teatro y de acercarlo al público.
Asegura que no se trata de un libro conmemorativo.

No, porque un libro conmemorativo es una especie de recuerdo de un grupo donde se ve reflejado toda su trayectoria, sobre todo, en fotografías. Pero en este libro, al final, lo que ha primado ha sido esta especie de estudio etnográfico que es un trabajo, en cierto modo, de investigación sobre el grupo desde dentro. Hice entrevistas, recopilé documentación del grupo y lo ordené todo en base a diferentes aspectos. En el libro hago un recorrido por los distintos aspectos del teatro, como su relación con el tiempo o con el espacio cultural en el que se ha creado. En definitiva, se trata de dar a conocer cómo es el grupo por dentro y todo el proceso de creación y trabajo del grupo.

En el libro relata alguna anécdota que otra. ¿Puede desvelarnos alguna?

Bueno, lo cierto es que nos hemos movido en unos años en los que hacer teatro no era fácil. Había que optar por un teatro al gusto del público o un teatro comprometido, y en ese debate, muchas veces hemos vivimos situaciones de peligro. El alcalde de turno no nos dejaba hacer la obra y nos mandaba a las fuerzas de seguridad a la casa del que la había solicitado y cosas de ese tipo. Además, todas las obras tenían que pasar por la censura previa y llegamos a hacer obras que no estaban permitidas. Estaba permitido publicarlas pero no representarlas como La Pancarta, por ejemplo. Aquel estreno se convirtió en una explosión de libertad. Eran situaciones especiales.

¿Con su dilatada experiencia diría que el teatro amateur ha variado mucho desde sus inicios?

Cada grupo lleva su proceso pero el teatro, en general, nos obliga a adoptar otro tipo de estructuras más profesionales. Los grupos recurrimos a direcciones profesionales, tenemos que tener nuestro trabajo de distribución del producto y hay otro lenguaje teatral debido al cambio de los valores culturales. En los comienzos, cuando el grupo se planteó hacer teatro, era porque había un vacío cultural. Los jóvenes que impulsaron aquello lo hicieron para impulsar una necesidad y para que el pueblo tuviera acceso a la cultura. Ahora hay otros planteamientos en donde la cultura es ocio y un bien de consumo.

¿En qué situación se encuentra actualmente el teatro amateur?

Está como todos los teatros y la cultura, jodido. Lo que sí es cierto es que el teatro amateur está viviendo, desde hace tres años, un impulso a través del asociacionismo. Hemos conseguido poner en marcha la Federación y eso nos ha abierto muchas posibilidades e ilusiones, pero eso no quiere decir que ahora se hagan más actuaciones, todo lo contrario. Estamos teniendo una mayor proyección social, estamos ganando un espacio, abriendo la Comunidad Foral a otras comunidades a través del Festival de Teatro del Tercer Sector en Tafalla y de la Muestra Navarra de Teatro Amateur. Hacemos un programa de intercambios, estamos abriendo el teatro navarro hacia el exterior y estamos también acercando otros tipos de teatro. De alguna manera hay muchos proyectos muy ilusionantes y eso se ha hecho porque el teatro amateur quizás está acostumbrado a que en las épocas de crisis saca más energía. Al fin y al cabo, no es nuestro medio se subsistencia aunque es una manera de sobrevivir.

¿Cómo cree que se podría impulsar la actividad teatral?

Nosotros lo que más pedimos son circuitos de difusión, que estos programas que impulsamos desde la Federación sigan teniendo apoyo institucional y que incluso desde las instituciones, en los Planes Estratégicos de Cultura, contemplen la labor del teatro amateur para que haya programas de difusión específicos dentro de nuestra Comunidad. A partir de ahí, también necesitamos una estructura formativa, pero en Navarra es impensable porque la única escuela de teatro en Navarra está en precario dependiendo cada año de las subvenciones.

¿Según usted, el teatro amateur tiene futuro?

Sí. Además los coordinadores están muy interesados en seguir programando teatro amateur y no solo porque sea más barato sino porque se han dado cuenta que tiene una oferta variada y que sirve para educar al público. Se estrenan al año más de 20 espectáculos y eso da la posibilidad de presentar espectáculos de muy diverso tipo, desde los que buscan la cercanía y diversión pasando por obras clásicas o propuestas de nuevos autores.